Visión del Maestro: ¿Cómo deber ser el Secretario de Educación de Puerto Rico?

Por:  Ángeles M. Pérez

A mi entender la persona que se elija para encargarse de dirigir el Departamento de Educación debe saber escuchar. Aceptar y respetar la diferencia es una de esas virtudes sin las cuales la escucha no se puede dar.

En los últimos años hemos enfrentado muchos retos que han afectado a la educación y por ende a los maestros. Algunos de estos son: el Huracán María, el cierre de escuelas, los temblores y la pandemia del Covid-19.  Pero hay unos aspectos más profundos que han hecho tambalear la confianza en este puesto y es el de la corrupción. Todavía los docentes estamos sufriendo del hacinamiento en los salones de clases debido al cierre de escuelas a consecuencia de los actos de Julia Keleher, que luego de pagarle un sueldo exorbitante, ahora se declara culpable de actos de corrupción. No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión.

La persona que vaya a dirigir el Departamento de Educación tiene que tener claro que: “la educación no cambia al mundo, cambia a las personas que van a cambiar al mundo”, como diría Freire. El magisterio es una vocación de suma importancia, pero para sentirnos orgullosos, no basta solo con nuestros triunfos en el salón de clase. Tenemos que ser tratados con mejores beneficios, con mejores sueldos, con mejores recursos que lleguen al salón de clase y por ende a nuestros educandos. La persona que ocupe el puesto de Secretario de Educación, debe desarrollar medidas adicionales que aborden integral y robustamente, el desafío de un trabajo colaborativo entre los padres, los maestros y estudiantes, es decir, nuestra Sociedad y el Estado.  Que este trabajo colaborativo y estratégico incluya nuestras Instituciones Universitarias.

El éxodo de la clase magisterial ha sido inmenso. Hay que ofrecer becas e incentivos a los estudiantes de pedagogía. No podemos dejar al maestro solo, sacando siempre dinero de su bolsillo para costear las copias, ya que la escuela no tiene tinta o se ha dañado la fotocopiadora. En otras palabras, se debe fortalecer la política nacional del docente, mejorando las condiciones de trabajo y reduciendo la cantidad de años requeridos para gozar de una jubilación.

Por último y no menos importante, se debe actualizar el proceso de enseñanza-aprendizaje con los nuevos desafíos del presente. Debe haber libros, debe haber instrumentos en los salones de música, que las electivas sean también vistas con la debida importancia del resto de las materias básicas. Hay que revisar cuál es el sentido del proceso educativo, darle los elementos adecuados a los estudiantes de educación especial que promuevan su inclusión.

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