¿Quien es el pueblo?

Verónica D. Nieves Mártir
Comisionada Local del Precinto 32 Distrito Senatorial Num. 4

Corregir o proponer un cambio, así se presentaba el nuevo partido que emergió en el 2019. Su documento organizativo comienza dándonos una esperanza de un futuro inclusivo, una defensa unificada, una llamada a la acción para hacerle “frente a los esfuerzos sistemáticos de la vieja política y su partidocracia por incapacitar y excluir al pueblo del ejercicio del poder”. Representa la oportunidad para un “comeback”.
Pareciera que este pequeño canto de tierra se divide en personas que viven en dos mundos distintos. Uno desde donde “se hace política” y otro desde donde se perpetúa. Cada cuatro años el mundo que hace política sale a mercadearse al otro para perpetuarse. Y así, luego de habernos convencido, comprado, engañado y haberse aprovechado de nuestra ignorancia y vulnerabilidad, se desaparece. Volvemos a separarnos en nuestros respectivos mundos, enajenados y apáticos. En cambio en el 2020 comenzó la ardua tarea de convencer al mundo de ignorantes y vulnerables que había una oportunidad de infiltrarnos en el mundo que hace política de manera contundente.
A través y gracias a las personas que se conformaban en una nueva estructura política se comenzó una campaña para identificar quiénes serían los que llevarían a la gente a las urnas, quiénes serían las caras del partido en cada uno de nuestros municipios. Ese partido que parecía lejos, comenzaba a llegar a cada comunidad, barriada, vecindario y callejón. Con la astucia de los que querían un cambio, y la pasión de los que se movilizaron, el pueblo, poco a poco, despertaba.
Nos convencieron de que la forma en que hasta la fecha se tomaban decisiones que afectaba nuestras vidas podía cambiar y que en nuestras manos estaba forjándose una nueva política en la que pudiéramos influir. Con las caras de las personas que dieron el paso al frente en cada municipio, se movilizaron a los electores y se logró dar el palo. Esa masa movilizada desde la red territorial salió a votar, confiando en aquellas personas que los organizaron, educaron y motivaron.
Pretende este nuevo partido encontrar en las redes territoriales la construcción y selección de la mayor parte de los representantes que ocupan puestos electivos, claro porque son las caras que conoce el pueblo, son la representación del pueblo, las “ semilla del crecimiento”. Otorgarle mayor representatividad a la red territorial en las decisiones de estructuración del partido es, precisamente, cumplir el mandato del pueblo. Si por alguna razón pensaras que “No es ganar votos lo esencial sino entender que esta visión de las redes es la que al final nos hará vencedores”, lamentablemente nos volvemos a equivocar. Si decidimos participar de un proceso electoral, ganar votos si es lo esencial. Para hacer más diáfana, fué la movilización de las masas la que nos hizo vencedores, o acaso ¿qué es un líder sin influencia, sin seguidores?.
En noviembre del 2020 el MVC venció al monstruo del bipartidismo. Dimos un hit con bases llenas y la sacamos del parque, gracias a las redes territoriales que representaban a un pueblo cansado, jóvenes, comerciantes, envejecientes, mujeres, transexuales, comunidades rurales, gente de a pié que jamás hubiera pensando que su voto contaría para nada. Gente que habían dejado de votar hacía más de 3 cuatrienios, inundaban las Juntas de Inscripción Permanente, en medio de una pandemia y esperanzados, con la cara en alto, los hombros derechos y un poco de fé.
Fueron cuatro legisladores de diversos trasfondos personales y 26 legisladores municipales electos por el pueblo, miembros de un pueblo y de un movimiento. Fue la red territorial, quienes mano a mano a estos candidatos electos, hacían caminatas, daban discursos en las plazas, participaban de foros, conversatorios, caravanas o conversaciones. Quienes se comieron la agenda urgente, los procesos de las comisiones, las reglas del juego para otorgarle dirección, sentido y ofrecer un menú digerido para que las masas se sintieran parte de.
Estamos de acuerdo, “los partidos tradicionales no son inclusivos porque excluyen a los sectores que dicen representar”, en la estructura de sus partidos excluyen la voz y petición de los que votaron por ellos, pero yo pregunto, asi como quien no quiere la cosa, ¿cuántos Isabelinos hay en la red de saberes y talentos? O ¿cuántos Marieños en la red de colectividades? ¿Cuántas personas de esas redes tienen menos de 25 años? Hay 78 municipios y estoy segura de que al menos 3 personas en cada municipio se identifican con las redes territoriales o las personas que lo representan. Es la red territorial la que representa la masa de puertorriqueños que por fin ha encontrado en este partido una oportunidad de cambio.
“Sirva la estructura del MVC para ejemplificar el modelo de gobierno al que deberíamos aspirar; uno que se nutre y enriquece de los individuos y organizaciones que con su trabajo, día a día hacen patria”. Esto es exactamente lo que queremos lograr con las enmiendas propuestas.

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