La alarmante situación de pobreza y desigualdad social en Puerto Rico

Por Linda Colón Reyes || Red de Desigualdades y Comunidades

Para diversas personas en Puerto Rico hablar de la pobreza del país genera confusión y alarma. Confunden la pobreza con el pauperismo y la desigualdad social con la pobreza. El pauperismo se refiera a condiciones extremas de carencia de lo indispensable para la vida, mientras que el concepto pobreza alude a una condición de desigualdad multidimensional, que es relativa y tanto individual, como familiar y nacional. Está basada en la privación de bienes materiales, el bajo ingreso y el escaso acceso al bienestar (psicológico, social, poder) y a la riqueza social en general. Ser pobre representa la carencia de los medios de subsistencia capaces de proveer lo que una sociedad históricamente determinada considera adecuado y necesario para un nivel de vida comúnmente aceptado, para el disfrute del bienestar humano. (L. Colón: 2005) En la pobreza se viven diferentes niveles de explotación, carencia y exclusión como lo son: la económica en la posesión de la riqueza, de la propiedad, de la renta, del empleo, de oportunidades en el poder político y la libertad de acción. La pobreza nos habla de la falta de recursos.

Otro concepto que suele generar confusión es el de la desigualdad social. La desigualdad social no es lo mismo que la pobreza, pero es su causa principal. La disminución de la pobreza, no implica la desaparición de la desigualdad. La desigualdad social hace referencia a condicionessocioeconómicas en las que un grupo minoritario con poder político, social y económico obtiene un trato diferente por parte de otro individuo o de la colectividad. Tales diferencias se definen a partir del acceso desigual a la riqueza, a los recursos, a las posiciones valoradas, al poder político, las leyes y al bienestar disponible dentro de la sociedad. La desigualdad social conlleva experimentar condiciones de vida que pueden implicar discriminen y el acceso a privilegios que están destinados a unos pocos. La desigualdad social no habla de la distancia entre las diversas clases sociales.

El coeficiente Gini nos permite observar a lo largo del tiempo cómo se comporta la desigualdad, si hay una tendencia hacia la disminución o hacia el incremento de la misma.

Puerto Rico ha experimentado una lenta reducción en la tasa de personas y familias bajo condición de pobreza. En el 2019 el 42% de las personas y el 40% de las familias estaban en esa situación, entre ellos el 24% vivía en la pobreza extrema. Mientras, la desigualdad social, medida por el Índice de desigualdad Gini, ha tendido a aumentar y se encontraba en .58 en ese año. Ambos indicadores deben ser entendidos por su efecto multidimensional en las vidas de quienes los experimentan y se comportan de manera diferente dependiendo de los municipios y áreas residenciales. Entre el 2011 y el 2019, 53 municipios tenían un índice de desigualdad por encima de .50. Los municipios de San Juan (.619) y de Mayagüez (.614) tenían índices comparados con países como Namibia y Sur África con una profunda desigualdad. En 2017, después del huracán María, en alrededor de 40 municipios aumentó la desigualdad social. En el 2018 la línea de pobreza para una persona sola era $12,140.00 al año o $1,011.00 mensual.

La tasa de pobreza entre las personas que habitan los municipios del centro de la isla se encuentra entre el 55 y el 60%. Otros sectores como los niños (56%) y las mujeres jefas de familia (entre el 50 y el 60%) experimentan mayor pobreza. En el 2019 en por ciento de hogares encabezados por mujeres sin esposo presente era el 23.3%. Entre aquellas que tenían hijos el 70% se encontraban bajo el nivel de pobreza. Debido a la reducción en la tasa de natalidad, también hay una tendencia a la reducción de las familias encabezadas por mujeres solas con hijos dependientes.

Existe una correlación entre los niveles más profundos de pobreza, el bajo nivel educativo y el desempleo. Entre los pobres, el 61% no concluyó la escuela superior y sólo el 21.3% se encontraban empleados.

Los datos anteriores apuntan algunas de las características estructurales que se traducen en condiciones de vida que pueden ser muy angustiantes. Más del 50% de los niños crecen en hogares con carencias y necesidades de todo tipo, en barrios donde el crimen organizado se convierte en un vehículo para intentar evadir la pobreza. A lo anterior debemos sumar un sistema económico, social y político en crisis por largos años, la pandemia, familias divididas por la emigración, una inflación de más de 8% , altos niveles de violencia y salarios estancados, entre muchos otros factores. La desigualdad social golpea de manera diferente a diversos sectores sociales. Quienes viven en la opulencia y el privilegio, apenas sienten sus efectos; pero para la clase media y los pobres cada día de recortes de servicios y aumentos en los costos de consumo supone nuevos sacrificios.

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One Comment on “La alarmante situación de pobreza y desigualdad social en Puerto Rico”

  1. Es hora de ir tras la gente, a organizar pueblo por pueblo.Hacer contacto con el ama de casa, el maestro, el empleado público, el lider comunitario, el pequeño comerciante, los artesanos, los pescadores, el desempleado, los promotores deportivos, los jovenes. Todos estan esperando mensajeros. Gente que les hable cara a cara. Hay que salir a organizar los grupos de base. al pueblo sediento de justicia. Hay ir a llevarle el evangelio del MVC. Sin pueblo, no hay movimiento.

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