Infraestructura Azul-Verde: El futuro de todo proyecto sustentable en Puerto Rico

Desde la Red de Ecología
Dra. Julia S Mignucci Sánchez, Mayagüezanos Salud y Ambiente
Dra. Ana J Navarro Rodríguez, UPR-Programa Sea Grant

Cuando en las orillas de los cauces de ríos y quebradas, llamadas riberas, existe diversidad de plantas de todos tamaños, sean estas, cobertoras, bejucos, arbustos, árboles y palmas, todos ellos contribuyen a “amarrar” el terreno con su red de raíces entrelazadas. También sirven para formar nuevo suelo con la descomposición de sus hojas y ramas, y las piedras de todo tamaño en los bordes y dentro del cauce regulan la velocidad del agua logrando reducir el desplazamiento de sedimentos y la fuerza con la que el agua llega a los estuarios y finalmente al mar. Todo esto en un equilibrio natural que asegura la supervivencia del ecosistema y los organismos que lo integran.

La reducción de la cantidad de sedimento que llegue al mar protege corales, praderas de yerbas marinas, mantiene las playas con aguas cristalinas y reduce la llegada de basura al mar. La vegetación y  las piedras son el hogar y alimento de flora y fauna diversa, todas importantes en mantener la salud y estabilidad del ecosistema, en un delicado equilibrio natural. 


Por esto, debemos evitar construcciones de viviendas y otros edificios (infraestructura gris), cercanas a los canales naturales del agua, especialmente en países tropicales, en donde las lluvias son copiosas, frecuentes y de larga duración. Asegurar y mantener los alrededores de los cauces cubiertos de vegetación reduce la erosión de los terrenos y protege el cuerpo de agua. La ribera del río, similar a la piel del cuerpo, protege el río, así como lo hace nuestra piel, la primera línea de defensa del cuerpo humano.

Todo lo anterior es alterado y destruido, casi irremediablemente, con las canalizaciones de ríos y quebradas, que no son otra cosa que encerrar y entubar el río en un canal de cemento que lo destruye e inutiliza. Esto afecta la flora y fauna del río y lo más increíble, el suministro de agua potable, tan necesario para la vida y la salud.


La planificación y rehabilitación de viviendas, edificios, carreteras, puentes y otras instalaciones, requiere, ahora que conocemos las consecuencias recientes de los huracanes que nos impactaron y ante el calentamiento global, que tomemos urgentemente esto en consideración y comencemos a planificar infraestructura azul-verde. 

La Infraestructura azul-verde es una red interconectada de paisajes naturales y diseñados que incluyen cuerpos de agua (azul) y espacios verdes abiertos (verde) que proporcionan servicios ecosistémicos relacionados con las aguas pluviales como control de inundaciones, almacenamiento de agua para riego y uso industrial y áreas de humedales para el hábitat de la vida silvestre, entre otros. (https://transecto.com/2021/07/que-es-la-infraestructura-azul-verde/)

La siembra de árboles, arbustos y otros debe ser parte de un plan masivo que se ejecute prontamente en las cuencas hidrográficas y otras áreas que debemos estabilizar, especialmente en las riberas de los ríos. El plan requiere que se reduzca la impermeabilización de áreas y mejoras en los desagües pluviales de carreteras y caminos. Lo que buscamos con un plan masivo de infraestructura azul-verde es capturar, retener y reutilizar el agua de lluvia en el sitio de origen, en lugar de construir estructuras masivas que la muevan a lugares lejanos, alterando todo el delicado equilibrio ambiental del ecosistema.

La protección de los humedales y ampliar áreas alrededor de los que todavía existen para aumentar su capacidad en el manejo de las aguas de escorrentías debe ser parte de las medidas que se incluyan en un plan bien pensado con una ruta de implementación definida a lo largo y lo ancho de todo Puerto Rico para el control de las inundaciones en el país. Éstas son soluciones basadas en la naturaleza. 

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