Mirada Mundial: El gasto militar mundial aumenta a $2.0 millones de billones de dólares, a pesar de las solicitudes de recortes de la ONU

26 de abril de 2021

(Extracto de artículo de Thalif Deen*, tomado de Other News, https://www.other-news.info/; traducción y edición por La Revista Ciudadana)

NACIONES UNIDAS, 26 de abril de 2021 (IPS) – La Organización de Naciones Unidas está buscando desesperadamente fondos para ayudar a los países en desarrollo que luchan contra una asombrosa variedad de problemas socioeconómicos, como la pobreza extrema, el hambre, las desigualdades económicas, la pandemia y los peligros ambientales. El organismo mundial ha hecho intensas campañas para instar a que se reduzca el multimillonario gasto militar mundial, a fin de que algunos de esos recursos puedan ir hacia el desarrollo sostenible y la ayuda humanitaria.

Según un nuevo informe publicado el 26 de abril por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), el gasto militar mundial aumentó en 2020 a casi $2.0 millones de billones de dólares (2 trillion, en inglés), un aumento del 2.6%, en términos reales en solo un año.

La pandemia de COVID-19, que prácticamente paralizó al mundo durante los últimos 14 meses, no parece haber tenido ningún impacto en el gasto militar.

Irónicamente, cuatro de los cinco mayores generadores del gasto militar son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU); a saber, Estados Unidos, China, Rusia y Reino Unido. El quinto país que más gasta es India, actualmente un miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. 

William D. Hartung, director del Programa de Armas y Seguridad del Center for International Policy, de Washington, dijo a IPS: “En un momento en que una pandemia mundial, el cambio climático y la injusticia racial y económica representan los mayores riesgos para las vidas y los medios de subsistencia de las personas, el aumento de los gastos militares mundiales en 2020 marca un lamentable fracaso de los responsables políticos de todo el mundo para abordar los desafíos más urgentes que enfrentamos. Apenas con una fracción de los casi $2 millones de billones gastados en el ejército el año pasado se podrían haber hecho inversiones sostenibles en salud pública, protección del medio ambiente y lucha contra la desigualdad. Los líderes mundiales pueden y deben hacerlo mejor.”

La Oficina de Asuntos de Desarme de la ONU (UNODA) viene impulsando que se llegue a un acuerdo global sobre reducciones en los gastos militares, pidiéndoles a los Estados con grandes ejércitos que liberen fondos para ayuda al desarrollo. “Pero las propuestas para recortar el gasto militar no se materializaron”, dice UNODA, añadiendo que lo único que se logró fue que se proveyeran los datos para preparar el Informe de las Naciones Unidas sobre Gastos Militares. 

La doctora Natalie J. Goldring, investigadora y profesora de la Universidad de Georgetown, dijo a IPS que “los últimos datos de gasto militar del SIPRI son difíciles de conciliar con la realidad que estamos viviendo.  En un año en el que la comunidad mundial estaba lidiando con los horrores de la pandemia Covid-19, los datos muestran que el gasto militar continuó aumentando en nueve de los 10 países con mayores gastos militares. Aunque la economía mundial medida por el producto interno bruto (PIB) disminuyó en un 4.4 por ciento, el gasto militar mundial aumentó 2.6 por ciento durante el año. El gasto militar mundial va exactamente en la dirección equivocada. Desafortunadamente, Estados Unidos continúa liderando el mundo en gasto militar, representando el 39 por ciento del total mundial.»

El gasto militar en Estados Unidos es mayor que el de los 10 principales competidores militares combinados. Y es más del doble del total que gastan Rusia y China. Todos esos países gastan una muy pequeña fracción del gasto militar en programas sociales, lo que explica, en gran medida, la creciente pobreza en el mundo. Los aumentos recientes del gasto militar de EEUU pueden atribuirse principalmente a la inversión en investigación y desarrollo y a varios proyectos a largo plazo, como la modernización del arsenal nuclear de EEUU y la adquisición de armas a gran escala. 

Mientras tanto, se estima que el gasto militar de China, el segundo más alto del mundo, totalizó 252.000 millones de dólares en 2020. Esto representa un aumento del 1,9% con respecto a 2019 y del 76% con respecto al decenio 2011-2020. 

En una carta abierta al Secretario General Antonio Guterres en septiembre pasado, la Oficina de Paz Internacional con sede en Berlín pidió el desarme mundial y la reducción del gasto militar mundial. “Le escribimos en nombre del International Peace Bureau y más de 11,000 signatarios para expresar nuestro apoyo a su llamado a un alto el fuego global. También nos gustaría enfatizar la necesidad de un desarme (nuclear) y la reasignación de dinero de las fuerzas armadas a las necesidades de salud, sociales y ambientales, para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Social. Esta pandemia también ha dejado en claro que los estados deben volver a priorizar sus gastos.” Si bien muchos de los problemas planteados por la pandemia podrían haberse resuelto al menos parcialmente, fue la falta de financiamiento lo que lo obstaculizó, declaraba la carta, apoyando el reclamo de la ONU.

En 2020, aproximadamente 1.8 millones de personas en todo el mundo murieron de COVID-19. Las cifras de gasto militar del SIPRI confirman que los países con mayores gastos militares continuaron gastando como de costumbre, a pesar de la pandemia. Este es momento para reevaluar las prioridades y atender las necesidades de salud y el bienestar de la población, en lugar de seguir financiando el complejo militar-industrial. 

En los primeros días de su administración, el presidente estadounidense Joseph Biden no ha mostrado inclinación a revertir los patrones del gasto militar en Estados Unidos. Está procediendo con nuevas y costosas armas nucleares y continúa proponiendo presupuestos militares gigantescos. Hace más de una década, el entonces secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó: “El mundo está sobre armado y la paz no tiene suficientes fondos.” Desafortunadamente, esta afirmación sigue siendo cierta.

* El autor del artículo es Director Regional de IPS Norteamérica y ha estado cubriendo el acontecer de las Naciones Unidas desde finales de la década de 1970. 

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