La violenta, inefectiva y cruel guerra contra las drogas

Red de Salud del MVC

La transformación social hacia el desarrollo de un Puerto Rico más justo, equitativo, solidario y saludable es una prioridad para el Movimiento Victoria Ciudadana. Desde la Red de Salud de la gran Red de Saberes y Talentos reconocemos que la salud mental está estrechamente vinculada a las realidades políticas, sociales, culturales, y comunitarias de cada País.  Las políticas públicas en el manejo del Trastorno de Uso de Sustancias es un asunto de vital importancia por sus consecuencias en toda la población en nuestra Isla.

Desde que el ex-presidente de los Estados Unidos Richard Nixon públicamente declaró en el año 1971 la “Guerra contra las drogas” se han gastado más de $51,000 millones en darle un “Golpe al Punto” y por consecuencia el 22% de la población carcelaria está tras las rejas por delitos relacionados con al consumo de drogas.  En Puerto Rico se han modelado las mismas políticas públicas de criminalización, castigo y moralismo, para atender un problema de salud relacionado al uso problemático de drogas.  Las estrategias punitivas, persecutorias y estigmatizantes de los pasados y presentes gobiernos, a través de campañas como “Mano Dura Contra el Crimen”, “Castigo Seguro”, “Golpe al Punto”, unidas a un modelo prohibicionista, utilizando la abstinencia como panacea del tratamiento en el manejo del Trastorno de Uso de Sustancias, han resultado en una política fracasada, inefectiva, violenta y cruel.

Desde este contexto se perpetua una Tríada de Prohibición-Violencia-Corrupción que tiene inmersa a nuestra Isla en un laberinto sin aparente salida inmediata.  Esta tríada se nutre y sirve de beneficio al Crimen Organizado, a la economía subterránea, a empresas oportunistas (cárceles privadas) y al gasto millonario en productos de “seguridad” asociados a la vigilancia.  Otra consecuencia grave del mal manejo de esta problemática es la crisis de trata humana de las personas sin hogar abandonadas a su suerte al salir de las cárceles.  Esta población es aún más vulnerabilizada por condiciones prevalecientes como el VIH, Hepatitis C, enfermedades de la piel, depresión, malnutrición, suicidios, entre otras. Así también, se perpetua la poca regulación de drogas legales y más dañinas como el alcohol, el tabaco y medicamentos recetados como narcóticos, benzodiacepinas y analgésicos narcóticos.

Ante la fracasada guerra contra las drogas y lo inefectivo del modelo prohibicionista resulta urgente considerar e implementar modelos salubristas basados en evidencia.  El Modelo Salubrista para el manejo del Trastorno de uso de sustancias tiene componentes que han probado mayor costo efectividad y eficiencia en atender esta problemática.  El tratamiento fundamentado en el respeto a los derechos humanos, basados en evidencia científica, con énfasis en intervención temprana y prevención primaria ofrecen mejores oportunidades para resultados exitosos.  Esta alternativa de tratamiento y prevención supera en efectividad a acciones como control de producción, intervención en fronteras e intervenciones domésticas.

Desde la Red de Salud estamos desarrollando un plan de trabajo con el objetivo de propiciar una transformación social, cambiar las políticas públicas relacionadas a las drogas y promover modelos efectivos de reducción de riesgos para reintegrar saludablemente y mejorar la calidad de vida de aquellas personas afectadas por un uso problemático de drogas.  Como Red estamos encaminados a elaborar alternativas efectivas enfocadas en algunos de los siguientes temas:

  • Manejo efectivo del Trastorno de uso de sustancias 
  • Descriminalización del usuario identificado como enfermo 
  • Desarrollo profesional de equipos multidisciplinarios de salud como responsables del manejo 
  • Enmiendas a leyes vigentes de Salud Mental (Ley 408) y otras 
  • Regulación de drogas legales recetadas

La guerra contra las drogas es verdaderamente una guerra cruel e injusta contra los usuarios, sus familias y nuestras comunidades.  Detengamos la guerra e implementemos un modelo salubrista que reconozca la HUMANIDAD que nos habita.

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