4 de julio: día de reflexión

Por: Edward Ojeda, Red Autónoma Estadista

Michael Shoemaker una vez dijo “Los ideales de libertad, justicia, igualdad y democracia
no son métricas para luchar, alcanzar y luego dejar de preocuparse, sino se trata una marcha
perpetua hacia esos valores con cada generación reafirmando sus compromisos hacia los
mismos” y no pudiéramos estar más de acuerdo. A cada generación le toca participar de esta
lucha para preservar aquello que frecuentemente damos por vencido. Los que defendemos la
democracia nos toca halar la soga en la dirección de la libertad, no solamente por principio (por
supuesto que sí), pero también por detener aquellos que desean ver caer los derechos humanos
para imponer sus visiones autoritarias y/o teocráticas.

Ante la nueva composición de la Corte Suprema de los Estados Unidos, nos encontramos
ante un punto de inflexión donde parece que los derechos humanos cada vez están menos
salvaguardadas. Las decisiones partidistas recientes que han tomado, hasta han puesto en
cuestión la legitimidad de una corte que se supone que sea neutral. Es por lo cual, el día que
estamos aquí conmemorando, es más “agri-dulce” de lo usual. Estamos ante el aniversario de esa
nación cuyo nacimiento surge por el rechazo a las practicas autoritarias como la imposición de
una sola religión y la tributación sin representación. Pero en el túnel oscuro, aún se puede ver un
“silver lining”, un rayo de esperanza con el desarrollo del Puerto Rico Status Act. Ante décadas
de lados opuestos cancelándose uno al otro y por “default” dándole la victoria a las fuerzas
colonialistas, finalmente vemos el desarrollo de un proyecto de consenso en el Congreso donde,
si aprobado, le daría los poderes a Puerto Rico a decidir de una vez y por todas que tipo de
relación es la que deseamos después que sea una de dignidad con el fin de expandir estos ideales
mencionados, la libertad, justicia, igualdad y democracia a un pueblo que nunca los ha
experimentado por completo. ¿Nos incorporaremos a la nación mas poderosa del mundo para
recibir los mismos derechos y privilegios de un estado; paridad de fondos en todos los programas
del “estado de bien estar” ?, ¿representación completa en Cámara, Senado y Colegio Electoral y
la oportunidad de recibir reparaciones perpetuas mediante la redistribución de riquezas? ¿tal vez
hasta lograr convertirnos en la potencia económica regional que hemos intentado construir por
tanto tiempo? ¿O seremos una nación soberana, forjando una relación tu a tu, no con los estados,
sino con la nación que ellos componen y con el resto del mundo, libres a trazar nuestro futuro?

Sería mentira si este este punto de inflexión no nos ha hecho cuestionar el rol de Puerto
Rico ante una nación que parece estar en picada, no obstante, las noticias mundiales han hecho
claro para nosotros que ninguna nación, pequeña o grande, es inmune a los peligros de las
fuerzas que no comparten estos pilares básicos para una sociedad prospera, vengan de su interior
o su exterior, ni si quiera Puerto Rico. Habiendo experimentado más de 500 años de
colonialismo, creemos fielmente que Puerto Rico tiene un rol importante en la lucha mundial por
la democracia. Después de todo, somos la colonia más antigua del mundo. Sea en la arena en que
estemos, sabemos que tendremos una aportación positiva. Pero es de nuestra creencia personal
que donde más efectivos seremos es dentro de los mismos Estados Unidos, además de que
también pudiéramos tener el efecto opuesto si las fuerzas antidemocráticas dentro de PR nos
toman “dormidos en el volante”. Habiendo dicho todo esto, este 4 de Julio no debe ser causa para
celebración, pero para reafirmar estos ideales que tanto valoramos y para demostrar un rotundo
rechazo hacia el odio y la intolerancia.

– Red Autónoma Estadista del Movimiento Victoria Ciudadana.

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