Recomendaciones de la Red de Salud ante la más reciente órden ejecutiva sobre el Covid-19.


Dra. Miosotis Bonilla  González, Psy. D., MSW:

Debido al alza de casos por COVID-19 en la isla y a las variantes ya registradas, se debe recomendar poner atención a los lugares cerrados con mala ventilación. Desatender este aspecto, resultará en mayor probabilidad de contagios, puesto a que las partículas del COVID-19 se acumulan en espacios cerrados y con ventilación inadecuada. Además, la oportunidad de que se generen variantes adicionales y pueda llegar a detectarse una variante boricua, es más probable en los espacios cerrados. A su vez, la comunidad científica ha realizado un informe con recomendaciones que, al parecer, el Gobernador no tomó en consideración; como expertos en estos saberes.

El virus ha generado más variantes en menos tiempo en Puerto Rico, si se compara con otros estados y países, muy a pesar de que somos una isla. Lo que sugiere ser más agresivos con las recomendaciones en una orden ejecutiva vis a vis la ola de casos, hospitalizaciones y decesos en las últimas dos semanas. No podemos descansar en el proceso de vacunación pues estas no nos protegen de algunas variantes como E484k.  Se deben tomar medidas más restrictivas que protejan a la ciudadanía.  En particular los fines de semana, pues como hemos observado, se dan actividades que incluyen aglomeraciones y actividades clandestinas sin las debidas precauciones.   No se trata de pedir que cierren, sino que el gobierno tenga más efectivos de seguridad y orden público,  para hacer cumplir las órdenes ejecutivas y controlar la propagación.   Una conducta mal adaptativa sin consecuencias y que pone en peligro la seguridad y la salud, no obtendremos distintos resultados que los presentes.

No se pueden estar proponiendo órdenes ejecutivas inefectivas a cada instante, porque se falla en la implementación de esta y en reclutar personal que las haga cumplir. Se debe considerar un análisis comparativo y correlacional, entre las órdenes pasadas y la presente. Repetir lo que no ha sido efectivo, es inapropiado e irresponsable. Hay que aceptar la realidad y tomar acciones inmediatas, antes de que se pierda el control total de la situación.


Tiffany Rohena, MPH Salud Ambiental, Investigadora de casos:
  1. Más allá de las órdenes de cierre de establecimientos o cierre los domingos – como si el virus tuviese hora preferida de replicarse – hay que dar énfasis a ese supuesto 30% de capacidad en los establecimientos porque eso no se está cumpliendo. En San Juan, pareciera que el toque de queda ni el COVID-19 existen. Hace falta mayor patrullaje preventivo en las zonas de alta incidencia turística.
  2. Desarrollar campañas educativas sobre:
    a. Lectura correcta del resultado de las pruebas de laboratorio.
    b. Enfatizar que la ÚNICA prueba diagnóstica es la molecular. Algunos pacientes alegan que cuando van al hospital, le hacen la serológica o la de antígenos en vez de la molecular. Como resultado se diagnostican muchos falsos negativos que no se someten a cuarentena y demás medidas preventivas.
    c. Diferencias entre las pruebas de COVID-19.
    d. Diferencia entre cuarentena y aislamiento; así como la importancia de cada protocolo.
    e. La vacuna no te exime de ser un contacto de un caso positivo, de ser positivo eventualmente tras exposición, ni de continuar la cadena de infección.
    f. Si la prueba molecular o la de antígenos es positiva y estás vacunado, NO es por la vacuna, es porque tienes COVID-19.
    g. Mayor uniformidad y orientación sobre los protocolos laborales. A un año de la existencia del COVID-19, los patronos siguen pidiendo pruebas pcr negativas para regresar a los empleos.
    h. Orientación sobre el tratamiento de anticuerpos monoclonales; cómo conseguirlo y el hecho de que deben esperar 90 días luego de recibirlo para vacunarse.
    i. Orientación sobre los términos en los cuales los casos positivos se pueden vacunar. Deben vacunarse tan pronto culmine su periodo de aislamiento (infeccioso) si así lo desean.

Daniel Ortiz, Md., Medicina de familia, Coordinador general de la Red de Salud:

La Pandemia del COVID-19 en Puerto Rico ha tenido efectos en la salud, la economía y el orden social. Las fases de esta pandemia se han caracterizado por la imprecisión en el manejo de la información y el establecimiento de órdenes ejecutivas restrictivas, sin mediar procesos de educación y concientización ciudadana. Aunque han existido equipos y consejos de asesoramiento de grupos profesionales de la salud, se han emitido órdenes minimizando las recomendaciones propuestas. Buena parte de la ciudadanía ha carecido del consentimiento, informado y con frecuencia tiene dos visiones tomando acciones distintas: los grupos pro vacunas y los antivacunas. 

El grupo de trabajo de la Red de Salud, como parte de la Red Saberes y Talentos, considera los siguientes aspectos como relevantes para añadirlos a la discusión:

1. Las recomendaciones o guías establecidas por los Infectólogos tienen mayor certeza.
2. Revisar los espacios cerrados para estimar su capacidad real de recibir público. Se debe hacer el cálculo correcto. Por ejemplo, Home Depot alega que un 30% son 612 personas a base de su espacio pero; no estima el 70% ocupado por productos.
3. Ampliar el acceso a la vacunación masivas; incluyendo las farmacias de comunidad y entidades cívicas. Proveer un horario extendido de vacunación. La Guardia Nacional parece controlar los mega laboratorios, hospitales y farmacias debido a la restricción económica.
4. Facilitar la realización de pruebas moleculares PCR sin necesidad de referido a personas sintomáticas; estos son los verdaderos casos que pueden diseminar el virus y deben ser contabilizados de manera separada de los casos asintomáticos con pruebas positivas de menos certeza (pruebas rápidas).
5. Mayores restricciones en el control de viajeros.
6. Enfatizar las medidas de higiene y el uso de mascarillas como aspecto fundamental para evitar la propagación.
7. Énfasis en proveer a las escuelas las medidas de prevención necesarias para su pronta reapertura.
8. Mantener informado al público y evitar la política de miedo, por sus potenciales consecuencias negativas en parte de la población.
9. Los profesionales de la salud deben continuar siendo las figuras claves para orientar a la ciudadanía sobre las medidas de prevención.
10. Fortalecer los sistemas de comunicación en beneficio de nuestra población.

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